Fingió que su hijo de 6 años tenía cáncer para recaudar más de 10.000 dólares: el perverso caso de Michelle Bodzsar

Michelle Bodzsar, que vivía en Adelaida, Australia Meridional, utilizó cruelmente a su hijo para obtener dinero.

La mujer, que actualmente tiene 45 años, le hizo creer a todos que el niño tenía cáncer, y para ello lo sometió a tratamientos con fármacos, además de obligarlo a permanecer vendado y en silla de ruedas.

El caso salió a la luz y hoy, 29 de abril, Bodzsar recibió una sentencia. Los detalles son parecidos a los de un hecho ocurrido, años atrás, en Misuri, el cual terminó de la peor manera.

Los pormenores del caso de Bodzsar y su condena: “Ninguna sentencia justificará jamás lo que se le hizo a mi hijo”

El hijo de Michelle Bodzsar, de apenas 6 años, se lastimó un ojo al caerse de un trampolín y, ante ello, su madre lo llevó a un oftalmólogo, quien le detalló que no presentaba lesiones graves.

Sin embargo, Bodzsar le dijo a su marido, a sus familiares, a sus amigos y a las autoridades del colegio del niño que a su hijo le habían diagnosticado cáncer de ojo.

Bodzsar le dijo a todos que su hijo tenía cáncer de ojo. Foto: captura YT (7NEWS Australia)

Para sostener esto, hacia finales de 2024, comenzó a publicar imágenes y mensajes desgarradores en redes sociales. En sus posteos, describía el supuesto calvario que atravesaba el niño, y mencionaba situaciones como “gritos de angustia al tomar la medicina”.

Pero la simulación no solo se centró en un relato en redes, sino que Bodzsar llevó adelante un elaborado plan. De acuerdo con 7NEWS, la mujer afeitó la cabeza de su hijo, le vendó su ojo con un parche y lo obligó a estar en silla de ruedas.

Según People, el nivel de manipulación fue tal que Bodzsar terminó por convencer al propio niño de que padecía la enfermedad.

A la par de esto, la madre comenzó a pedir donaciones dinerarias, que era su verdadero objetivo. La recaudación empezó en noviembre de 2024 y se prolongó hasta el 13 de diciembre del mismo año, período durante el que la comunidad local y la escuela privada del niño realizaron donaciones que, según las fuentes, totalizaron más de 11.000 dólares.

Pero antes de fin de ese año, la farsa iba a ser descubierta. Las primeras investigaciones iniciadas por la policía determinaron pronto que el niño no recibía ninguna atención médica y desmantelaron el engaño.

“Nuestra investigación ha confirmado que el niño no busca tratamiento médico. Creemos que esta enfermedad ficticia está causando un grave daño psicológico al menor”, declararon las autoridades en rueda de prensa, según el sitio 7NEWS.

En diciembre de 2024, Michelle Bodzsar fue arrestada. Su esposo, Ben Stephen Miller, también fue detenido y acusado, aunque posteriormente fue exonerado de todos los cargos en mayo de 2025. Durante el proceso judicial, la mujer enfrentó inicialmente más de 60 cargos.

Bodzsar se declaró culpable y fue sentenciada. Foto: captura YT (7NEWS Australia)

Finalmente, en la audiencia del 16 de octubre de 2025, Bodzsar, quien se presentó mediante videoconferencia desde la Prisión de Mujeres de Adelaide, mantuvo la compostura hasta el momento de declararse culpable, cuando se cubrió el rostro con las manos y rompió en llanto, de acuerdo con 7NEWS.

La mujer admitió un cargo por actos que probablemente causaron daño a su hijo y 10 cargos de engaño. El resto de las acusaciones se le retiraron gracias a la aceptación de un acuerdo.

Tras ello, Patrick Hill, el juez que la juzgó, ordenó su permanencia en custodia hasta la audiencia de sentencia, que se llevó a cabo este miércoles 29 de abril.

Bodzsar recibió una pena máxima de cuatro años, tres meses y 20 días, con un período mínimo de dos años y cuatro meses antes de poder optar a la libertad condicional.

La defensa argumentó que la mujer desarrolló una adicción al juego tras la pandemia de Covid 19 y que se aprovechó del accidente de su hijo en medio de una crisis financiera. Sus abogados describieron el caso como un “error de juicio monumental y grave”, afirmando que ella intentaba egoístamente aliviar la difícil situación económica de la familia.

Además, los defensores explicaron que a Bodzsar le habían diagnosticado trastorno límite de la personalidad y que vivía por encima de sus ingresos.

“Lamentablemente, gastó más de lo que sus ingresos le permitían y vivió por encima de sus posibilidades”, declaró el abogado, quien añadió que su clienta tenía la creencia “tontamente equivocada” de que la familia necesitaba “las últimas marcas”.

En la audiencia de sentencia también se encontraba el marido de la mujer, Ben Stephen Miller, quien contó que, cuando fue arrestado, “no tenía ni idea de lo que estaba pasando” y que “ninguna sentencia justificará jamás lo que se le hizo a mi hijo”.

Gypsy Rose y Dee Dee Blanchard, otro caso de abuso que culminó de manera trágica

El caso de Michelle Bodzsar es similar al que, años atrás, tuvo como protagonista a la estadounidense Gypsy Rose y a su abusiva madre, Dee Dee Blanchard.

Dee Dee torturaba a Gypsy, obligándola a someterse a múltiples tratamientos invasivos y cirugías basadas únicamente en su palabra.

Dee Dee Blanchard abusó de su hija, quien finalmente la asesinó. Foto: Archivo Clarín

La mujer afirmaba que la hija padecía leucemia, asma, distrofia muscular y otras enfermedades crónicas, además de un “retraso madurativo por diversos daños cerebrales” derivados de su nacimiento prematuro.

Sin embargo, a diferencia del caso de Bodzsar, Dee Dee no lo hacia por dinero, sino que tenía el síndrome de Munchausen por poder, un trastorno psicológico por el que los padres inventan, exageran o provocan síntomas físicos/mentales reales en un hijo para simular enfermedad.

Finalmente, esta historia terminó de la peor manera. Luego de años de engaños y abusos contra su persona, Gypsy —con ayuda de su novio en aquel entonces, Nicholas Godejohn— asesinó a puñaladas a Dee Dee. Tenía 24 años. El cuerpo de su mamá fue hallado el 14 de junio de 2015 por agentes del departamento de policía del Condado de Greene, Misuri.

La mujer fue encontrada boca abajo en la cama de su habitación, cubierta de sangre y con heridas de varios días. Rose se declaró culpable de asesinato en segundo grado y fue condenada a una sentencia de diez años de cárcel, pues los jueces le tuvieron piedad por los abusos que había recibido.

Fuente: www.clarin.com

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