Qué pasaría si la niebla desaparece y por qué es más importante de lo que parece

La niebla es un fenómeno tan poco estudiado que ni siquiera están ampliamente difundidos los motivos por lo que resulta vital para los ecosistemas.

Debido a algunas pequeñas investigaciones, se conoce que su nivel podría estar disminuyendo, lo que significaría un gran problema para la naturaleza.

Preocupado por todo esto, recientemente, un grupo de expertos de distintas universidades ha logrado conseguir financiación para llevar a cabo un gran estudio de la niebla costera del Pacífico.

Beneficios y alertas en torno a la niebla, el tema “olvidado” de los estudios climáticos

Cada verano, en el Valle Central de California, la tierra se reseca al superar las temperaturas los sofocantes 35 °C. Sin embargo, tras ello, una densa niebla proveniente del océano Pacífico llega, refresca el aire y humedece el suelo con diminutas gotas de agua.

Para millones de personas que viven en el estado más poblado de Estados Unidos, la niebla que se forma donde el océano frío se encuentra con la costa calentada por el sol es como un “aire acondicionado natural”, según lo afirmado por Peter Weiss-Penzias, químico atmosférico de la Universidad de California (UC) del condado de Santa Cruz.

Imagen real de la niebla en Kern, un condado de California. Foto: Wikipedia (CC BY-SA 3.0)

Además, este fenómeno proporciona agua vital para la agricultura y los ecosistemas. En los famosos bosques de secuoyas de California, suele aportar el 40 % del agua que el lugar recibe durante el verano. En el Valle de Salinas, conocido como el “huerto del mundo”, por su parte, nutre los cultivos que producen más de la mitad de la lechuga y una cuarta parte de las fresas de Estados Unidos.

Para las ciudades también resulta clave, ya que puede arrastrar contaminantes nocivos como los ácidos nítrico y sulfúrico, el hollín y los metales traza.

A pesar de esta importancia, la niebla costera está poco representada en los modelos de estudio climáticos.

Los científicos desconocen qué hace que algunos años sean más neblinosos que otros, cómo podría cambiar la niebla en un mundo en calentamiento y qué contaminantes transporta. “La niebla ha sido, en cierto modo, la gran olvidada”, comentó Sara Baguskas, biogeógrafa de la Universidad Estatal de San Francisco, de acuerdo al sitio Science.

Solo existen algunas investigaciones menores al respecto. En 2010, por ejemplo, el científico forestal de la Universidad de California, Todd Dawson, y su entonces estudiante de posgrado, James Johnstone, analizaron las mediciones de niebla a lo largo del tiempo en estaciones meteorológicas de aeropuertos de California.

Tras ello, descubrieron que la niebla había disminuido un 33 % desde 1951, lo que generó preocupación y llevó a pensar que su reducción estuviera vinculada al calentamiento global. La desaparición de la niebla sería devastadora para los ecosistemas secos y de mucho calor.

Dawson afirmó que en los años transcurridos desde dicha investigación la tendencia ha continuado, pero que el hallazgo no se ha confirmado de otras maneras. Los datos de las estaciones terrestres son escasos y las imágenes satelitales no pueden distinguir la niebla de otras nubes bajas.

Sin embargo, ahora, un grupo de investigadores logró reunir los requisitos necesarios para iniciar una investigación sin precedentes respecto a la niebla costera del Pacífico.

El inédito estudio sobre la niebla: “Llevábamos mucho tiempo esperándolo”

En las últimas semanas de abril de 2026, Baguskas, Weiss-Penzias y otros de sus colegas comenzarán el trabajo de campo del proyecto de investigación sobre la niebla costera del Pacífico, luego de asegurarse una financiación de 3,65 millones de dólares durante 5 años de parte de la Fundación Heising-Simons.

Mediante colectores de niebla y modelos climáticos, el proyecto medirá sistemáticamente, por primera vez, la composición química de la niebla costera, su función ecológica y su respuesta al calentamiento global. Esta iniciativa representa una oportunidad única e inédita para comprender mejor la situación, afirmó Baguskas.

Weiss-Penzias, investigador del proyecto niebla costera del Pacífico. Foto: Universidad de California

La niebla costera se forma cuando el aire sobre tierra firme se calienta por el sol, asciende y atrae aire más frío y húmedo desde el océano, lo que empuja la niebla hacia la costa.

Esto se debe a que el calentamiento afecta tanto al océano como a la tierra, y la niebla depende del contraste de temperatura entre ambos.

Un océano más cálido podría suprimir la niebla al debilitar el enfriamiento que ayuda a que el aire húmedo se condense en gotas. Pero una tierra más cálida podría intensificar las corrientes que transportan la niebla tierra adentro.

Los modelos climáticos, que durante mucho tiempo han tenido dificultades con la física de la formación de nubes, tienen problemas para poner a prueba esto.

El proyecto de niebla del Pacífico busca mejorar los resultados. Para ello, Travis O’Brien, científico atmosférico de la Universidad de Indiana, utilizará un modelo climático global de resolución variable, nunca antes aplicado a la niebla, que permite centrarse en las regiones costeras sin el coste computacional de ejecutar simulaciones a ultra alta resolución en todas partes.

También hará que el modelo reproduzca el pasado, con la esperanza de determinar si la disminución de la niebla observada por Dawson se debió a la variabilidad natural o al calentamiento global antropogénico.

Además de las pantallas de ordenador, la campaña desplegará pantallas de malla: colectores de niebla orientados hacia el viento que canalizan la niebla hacia pluviómetros. Antes de que finalice este mes, los investigadores planean instalarlos en el primero de 15 emplazamientos de campo desde San Diego hasta Mendocino, que abarcan entornos urbanos, pastizales, bosques, humedales y zonas agrícolas.

Al medir el volumen y la composición química del agua capturada, Baguskas espera determinar cuánta humedad aporta la niebla a las plantas y los suelos, y si esta cantidad variará a lo largo de los cinco años que dura el proyecto.

Weiss-Penzias, por su parte, estudiará los contaminantes que captura la niebla, tras haber encontrado previamente evidencia de metilmercurio, una sustancia química peligrosa que puede dañar los sistemas cardiovascular, reproductivo e inmunológico.

Este experto también examinará el ecosistema microbiano de la niebla. Planea buscar cianobacterias, presentes en las salpicaduras de las floraciones de algas marinas, que podrían propagar toxinas tierra adentro. “Todo lo que encontremos, ya sea la presencia o la ausencia de algo, será un indicador clave”, afirmó según Science.

La nueva campaña está abordando muchos de los aspectos más importantes de la niebla, aunque algunos científicos dudan de las posibilidades de estudiar a fondo un sistema tan interconectado en 5 años.

El equipo de investigación sobre la niebla costera del Pacífico espera que su trabajo inspire una investigación global, sobre todo porque la niebla costera se produce en las cálidas costas occidentales de otros países, como Perú, Sudáfrica y Namibia. Para esto, el grupo tiene previsto publicar sus datos e impulsar colaboraciones a través de un “instituto virtual de la niebla” en línea.

Aunque una sola campaña no puede zanjar el problema de la niebla, Kathleen Weathers, científica del Instituto Cary de Estudios de Ecosistemas, afirmó que “hay muy poca investigación que analice realmente la conexión entre el océano, la atmósfera y el sistema terrestre”, y que este proyecto abarcará los tres. “Llevábamos mucho tiempo esperándolo”, resumió.

Fuente: www.clarin.com

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