La psicosis (y algo más) en la Selección previo al Mundial :: Olé

En tiempos en los que proliferan términos como “alarma”, alerta” y todos sus derivados para intentar captar la atención del público consumidor de información, emerge una cuestión que no necesita palabras llamativas para atraer la atención y generar “alarma” y “alerta”. Los problemas físicos que este fin de semana sufrieron el Cuti Romero y el Dibu Martínez -en menor medida-, dos insustituibles a dos meses de la defensa del título del mundo, alimentan una situación que Lionel Scaloni ausculta a cada hora: el estado de sus jugadores y la psicosis a tan poco tiempo del Mundial.
Una temporada larga (que encima tuvo el Mundial de Clubes), la carga extrema de partidos, lo mental que siempre está latente y presiones inherentes a los clubes en los que juegan son un combo muchas veces peligroso para cualquiera por más profesional que sea. Pero tener al mejor zaguero central, a su posible compañero de zaga (Lisandro Martínez está volviendo) y a un centrodelantero como Lautaro Martínez con dificultades físicas no es para nada menor.
Llevado un poco más allá el tema y si se ponderan rendimiento, continuidad, exigencia en su competencia semanal y justamente estado de forma, no son muchos los que completan el formulario: Leandro Paredes, Enzo Fernández (más allá de la ridícula sanción del Chelsea) y Julián Alvarez. Y Messi justamente por ser Messi.
Entre tantas virtudes, lo que más distinguió al ciclo Scaloni fue armar un bloque colectivo, un equipo que -vaya novedad- necesita de integrantes en óptimas condiciones en los máximos desafíos. Esta Argentina ya se reinventó, ya ganó todo y superó todo tipo de obstáculos. Ojalá que el próximo, el que se viene, no lo deba afrontar con bajas pesadas.
Fuente: www.ole.com.ar







