Así sería la Tierra en 250 millones de años: el mapa que muestra dónde podrá ser más fácil sobrevivir

Aunque no lo parezca, la Tierra está en constante movimiento y transformación. Sí, día a día no los sentimos pero los movimientos de las placas tectónicas están, son imperceptibles y están moldeando -de forma lenta- nuestro planeta… Hacia un futuro muy diferente.
De acuerdo a recientes estudios científicos, dentro de aproximadamente 250 millones de años -nadie de nosotros lo verá, por supuesto- los continentes actuales se habrán fusionado en un nuevo supercontinente, y cambiarán por completo el clima, la geografía y las condiciones de vida.
Pero este fenómeno no es nuevo en nuestra historia geológica. Hace unos 300 millones de años existió Pangea, un enorme bloque continental que luego se fragmentó dando lugar a los continentes que conocemos hoy en día.
Ahora, los expertos proyectan que el ciclo se repetirá, dando origen a una nueva masa continental conocida provisionalmente como “Pangea Última” o “Amasia”, dependiendo del modelo científico utilizado.
Un planeta más hostil: desiertos inhóspitos y temperaturas extremas
Según los investigadores, la formación de este supercontinente traerá consigo muchas consecuencias. Sucede que al concentrarse la mayor parte de la tierra firme en una sola región, el interior del continente quedará muy alejado de los océanos, lo que provocará climas mucho más secos y temperaturas extremas.
Así, se espera que amplias zonas del planeta se conviertan en desiertos inhóspitos, con niveles de calor que podrían superar ampliamente los límites de tolerancia humana.
Además, la actividad volcánica y los cambios en la circulación oceánica podrían aumentar significativamente los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera, lo que intensificaría el efecto invernadero y elevaría aún más las temperaturas globales, generando un entorno aún más complejo para la supervivencia de muchas especies, incluidos los humanos.
Así sería el nuevo continente, Pangea Última, y las zonas donde se podría sobrevivir. Foto: Reddit/MapPorn¿Cuáles serán las regiones más habitables?
A pesar de este panorama tan desafiante, los científicos lograron identificar ciertas zonas que podrían mantenerse relativamente más habitables.
Estas regiones estarían ubicadas principalmente cerca de las costas del nuevo supercontinente, donde la influencia del océano ayudaría a moderar las temperaturas.
En este contexto, algunas áreas del actual hemisferio norte, especialmente aquellas ubicadas en latitudes medias, podrían ofrecer condiciones más favorables.
En particular, estudios recientes señalan que una parte del territorio que hoy corresponde al suroeste de Europa podría convertirse en una de las regiones más seguras para la supervivencia a largo plazo.
Esto se debería a una combinación de múltiples factores como su futura ubicación geográfica dentro del supercontinente, la cercanía al océano y un clima menos extremo en comparación con otras zonas interiores o ecuatoriales.
Estas condiciones mencionadas permitirían temperaturas más estables y una mayor disponibilidad de recursos, elementos clave para sostener la vida.
Los cambios traerían consecuencias devastadoras para muchas especies. Foto: iStockCambios en los océanos y la biodiversidad
Pero hay más. Es que esta reorganización de los continentes también transformará a los océanos. Los informes prevén la aparición de un gran océano global que rodeará el supercontinente, junto con mares interiores que podrían tener características únicas.
Estos cambios -definen los expertos- afectarán profundamente a las corrientes marinas, que son fundamentales para regular el clima del planeta.
La biodiversidad también se verá impactada debido a que muchas especies no podrán adaptarse a las nuevas condiciones extremas, lo que podría provocar una gran extinción.
Sin embargo, como ha ocurrido en el pasado, nuevas formas de vida podrían surgir y evolucionar para adaptarse a este entorno tan distinto como cambiante.
Un futuro lejano, pero clave para entender el presente
Aunque 250 millones de años es una escala de tiempo que excede por completo la experiencia humana, estos estudios son fundamentales para comprender cómo funciona nuestro planeta.
Estos estudios son fundamentales para comprender cómo funciona nuestro planeta. Foto: ArchivoSucede que analizar estos escenarios permite a los científicos entender mejor los procesos geológicos y climáticos que ya están en marcha.
Además, ofrece una perspectiva valiosa sobre la fragilidad de las condiciones que hacen posible la vida. Si bien el cambio climático actual ocurre en una escala mucho más rápida y por causas diferentes, estudiar el pasado y el futuro profundo de la Tierra ayuda a dimensionar la importancia de mantener el equilibrio ambiental.
Fuente: www.clarin.com



