Cómo es el nuevo disco de Foo Fighters, tema por tema: Dave Grohl lucha con todas sus fuerzas y la banda le hace el aguante

Resiliencia es una palabra fea, pero con un significado edificante: la fortaleza ante la adversidad. Hay situaciones que arrasan con todo: la muerte de un ser querido, la ruptura de un matrimonio, la pérdida de la propia salud, física o mental. Por eso, la resiliencia no es sólo ser fuerte, porque hay heridas que requieren de un duelo. Quizás el término aluda a la cualidad de poder sobreponerse cuando el desastre ha sido total. La historia de Dave Grohl, líder de Foo Fighters y baterista de Nirvana, tiene mucho de ese temple necesario para volver a poner ladrillo sobre ladrillo una vez más, cuando el duelo ha sido elaborado.
Kurt Cobain, el líder mítico de Nirvana, murió en 1994 de un disparo auto-inflingido (aunque se se revuelta el tacho sucio de la posibilidad de un asesinato). A Dave Grohl le insumió solamente un año construir su propio proyecto. Foo Fighters era una banda simpática que hasta podía ser pop ingenuo (recordar Big Me del álbum debut): era su manera de seguir adelante. Desde aquel comienzo tuvo que aprender a ser cantante, su propio baterista y guitarrista; en el segundo buscó otro baterista, pero como no le gustó lo que William Goldsmith había tocado volvió a regrabar todo él mismo sin aviso. Su actitud cayó fea entre sus compañeros: le faltaba aprender a ser un buen líder. Lo lograría, no sin costo.
Con los años Foo Fighters fue ganando musculatura, llenando estadios y reinventándose, al tiempo que Grohl, un hiperactivo neurótico destructor de manuales de psicología, emprendía aventuras paralelas con Queens Of The Stone Age o Them Crooked Vultures.
El clima era de fiesta cuando en 2021 Foo Fighters grabó bajo el seudónimo Dee Gees temas de los Bee Gees de su repertorio disco: Grohl jugaba con su baterista Taylor Hawkins a ver quien tenía el mejor falsete. El jolgorio llegó a su fin abruptamente cuando Taylor murió en su habitación de hotel en la Avenida Carrera 7 de Bogotá por causas que no se revelaron, pero que combinan una mala condición cardíaco con algún consumo poco conveniente. Su último show fue en Buenos Aires en 2022 y el grupo no podía haber estado más brillante
Hawkins no era cualquier baterista: era el baterista de Dave Grohl, que era como ser el reemplazante de uno de los mejores bateristas de rock de la historia, y en su propia banda. Una camiseta pesada que además Taylor lucía con gracia, convirtiéndose en el compinche ideal de Grohl sobre el escenario, asumiendo el rol de cantante lider en momento importantes como el cover de Somebody to love de Queen.
Su muerte pudo ser el fin de Foo Fighters, pero ahí apareció nuevamente la resiliencia: publicaron un nuevo disco, y salieron de gira con Josh Freese en la batería. Todos sabían del frágil estado psíquico de Grohl, sobre todo cuando su madre murió a los cuatro meses del deceso de Hawkins. Pero siguieron adelante.
Una nueva bomba cayó sobre la banda cuando en un comunicado, Dave Grohol admitió haber tenido una hija extramatrimonial (ya tenía tres con Jordyn Blum) y anunció que quería ser un padre “presente y amoroso para ella” y trabajar duro para conseguir el perdón de su familia y restaurar los vínculos dañados. 430 sesiones de terapia más tarde (seis por semana), lo tenemos de vuelta. Y con nuevo disco.
Foo Fighters, con Dave Grohl al centro y de celeste: una banda que no defrauda.Nuevo disco, con potencia intacta y catarsis
Your Favorite Toy (Tu juguete favorito), el nuevo trabajo de Foo Fighters que se publicará el 24 de abril, es rápido pero no furioso aunque los gritos de Grohl den esa impresión. No es la primera vez que una banda busca la potencia como medicina heroica (Metallica lo hizo en St. Anger), ni tampoco la primera vez donde las letras parezcan una catarsis o una confesión velada. La potencia de Foo Fighters está intacta, y en parte ese mérito radica en las manos de Illan Rubin, nuevo baterista proveniente de Nine Inch Nails, grupo que recibió en un extraño enroque al baterista saliente de Foo Fighters: Josh Freese, despedido sin ninguna otra razón que el deseo de tener a otro en la banqueta.
La llegada de Rubin (sin relación con el productor Rick Rubin) le devolvió a Grohl parte de la felicidad que el rosario de desgracias le arrancó. La costumbre de adelantar tres o cuatro temas espaciadamente en forma de simples de un nuevo álbum, le quita sorpresa a un trabajo, pero también obra como cortina de humo: son piezas dispersas en un rompecabezas. Y por más que Your Favorite Toy no sea un disco conceptual, su significado será diseccionado y analizado a la luz de la coyuntura. De movida, el mensaje es claro: Grohl va a seguir luchando con todas sus fuerzas, y los Foo Fighters van a apuntalarlo. Aquí nadie se rinde.
Atrapado en el eco es un reconocimiento de su confusión: “Aquí viene el choque/ Me muevo en dos direcciones/ Me muevo en la complicación/ Y espero la intersección”. El desconcierto continúa a puro alarido con De todas las personas (All of People, que salió este 10 de abril en forma de single), resultante de un encuentro con un vendedor de heroína al que no veía hacía más de treinta años: “De todas las personas/ vos sobreviviste”. Es más una sorpresa que un reproche. Grohl respira en Ventana, una canción hermosa, más tranquila, con guitarras dulcemente distorsionadas acerca de una chica que limpia ventanas en edificios altos.
Foo Fighters se renovó con la llegada del nuevo baterista, Illan Rubin.El vértigo vuelve a imperar en Tu juguete favorito, canción de vidrios empañados nuevamente por la confusión. ¿Quién tiró ese juguete? Más que un trauma infantil exorcizado a grito pelado es la confesión de un adulto confundido que espera poder atravesar su propio aro de fuego. “Un hombre que espera el alba”, cantó alguna vez Ricardo Mollo.
Los músculos continúan tensos en Si sólo supieras y Escupir y brillar, pero es cuando Foo Fighters relaja esa tensión donde aparece la belleza como en Incondicional, y aún más en Niño actor, donde Grohl enfrenta su necesidad de ser validado y también de poder aceptar las distintas situaciones que atravesó en los últimos tiempos. Es probable que este sea el nudo emocional del disco.
Amén, cavernícola seguramente será un punto alto en los shows, ya que es Foo Fighters clásico, donde la potencia se mezcla con melodías agridulces.
El cierre para un amigo
Cierra el disco el tema que fue un primer adelanto encubierto: Es para un amigo, editado el año pasado. Citando la frase ya célebre de la red social X, Grohl se plantea preguntas existenciales y dice que “es para un amigo”. ¿Quién no lo ha hecho? Al fin y al cabo, Dave es igual al resto de los mortales, solamente que sus acciones tienen trascendencia mundial por ser el líder de una de las bandas de rock más exitosas de los últimos treinta años.
Un juguete. “Your Favorite Toys”, el nuevo álbum de Foo Fighters.Y es justamente en el final donde se podría inferir un diálogo entre Grohl y el malogrado Taylor Hawkins: “Dame una razón, dame una señal/ la verdad más desagradable o la mentira más bonita (…) Guardate tus promesas hasta que nos volvamos a ver”. Fiel al estilo de la banda Es para un amigo tiene un desarrollo épico que va desde un vals pesado hasta una zona donde bordea el hardcore.
Atrapado en el eco de sus propias palabras, transmitiendo a través de un sistema de propalación roto, Dave Grohl se aferra al borde del abismo y grita para que todos lo escuchen.
Your Favorite Toy no es una obra maestra ni un manifiesto confesional, pero sí es una prueba de vida irrefutable para Foo Fighters que ha resistido a pie firme un vendaval que se hubiera llevado a otros a la noche eterna del olvido. Parafraseando a Grohl, el pasto no es más verde del otro lado ni el tiempo todo lo cura. Pero el que afloja no tiene premio. Y hay que reconocer que además de exitosa, Foo Fighters ha sido una banda brillante y, sobre todo, tenaz. Por no escribir “resiliente”.
Fuente: www.clarin.com



