33 años después vuelven los flamencos, guardaparques confirmaron la presencia de 100 polluelos


La Corporación Nacional Forestal (CONAF) confirmó que el flamenco chileno volvió a nidificar con éxito en la laguna de Huambune tras 33 años de ausencia. Este fenómeno biológico representa uno de los hallazgos más relevantes para la fauna del norte del país en los últimos años, al reactivarse un sitio de reproducción que se mantenía inactivo desde 1993 dentro del Parque Nacional Lauca.

El equipo de guardaparques, liderado por Efraín Gutiérrez y Enrique Miranda, detectó una colonia compuesta por 300 ejemplares adultos y 100 polluelos en pleno desarrollo.

El monitoreo técnico, realizado a una distancia de 300 metros para no interferir en el proceso natural, permitió observar las primeras etapas de alimentación y la conducta de protección de los progenitores hacia sus crías recién nacidas.

Según el director regional de CONAF en Arica y Parinacota, Guillermo Cisternas, la estabilidad de los niveles hídricos y la disponibilidad de alimento en el sistema lacustre de Cotacotani fueron factores determinantes para este regreso.

Las condiciones climáticas favorables en la macrorregión andina permitieron que las aves encontraran nuevamente un refugio seguro para completar su ciclo reproductivo tras enfrentar históricamente amenazas por contaminación y sequía.

El cambio en la construcción de los nidos de los flamencos que sorprendió a los expertos

Un aspecto que sorprendió a la comunidad científica fue la adaptación en las técnicas de construcción de nidos observada en este evento.

A diferencia de la conducta habitual de la especie, que consiste en levantar estructuras cónicas de barro, en esta ocasión los flamencos utilizaron directamente la vegetación esponjosa de los bofedales para depositar sus huevos, según informó el administrador del Monumento Natural de Surire, Andrés Huanca.

Este cambio en el comportamiento etológico abre nuevas líneas de estudio sobre la capacidad de adaptación de la fauna altoandina frente a las variaciones de su entorno.

La laguna de Huambune se ha transformado así en un laboratorio natural donde se documenta la frecuencia de incubación compartida y el aprendizaje del vuelo de los juveniles, datos que son fundamentales para fortalecer las políticas de conservación del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas.

La recuperación de este hábitat no solo beneficia al flamenco chileno, sino que también funciona como un indicador de salud para todo el ecosistema del Parque Nacional Lauca.

La presencia masiva de crías sugiere que las presiones ambientales han disminuido temporalmente, permitiendo que la biodiversidad local recupere dinámicas que se consideraban perdidas, consolidando la importancia de mantener una vigilancia permanente sobre estos humedales de altura para asegurar su supervivencia.

El seguimiento de la colonia continuará durante los próximos meses hasta que los polluelos alcancen la madurez necesaria para desplazarse hacia otros salares de la región.

Las autoridades ambientales han enfatizado que este registro es una señal alentadora de resiliencia frente al cambio climático, demostrando que la protección efectiva de los territorios permite la restauración natural de especies emblemáticas que se encuentran bajo constante presión por la actividad humana.

Fuente: www.clarin.com

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